Mostrando entradas con la etiqueta Gewiss. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gewiss. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de noviembre de 2011

Roubaix 1996

El día que se celebraba el 65 aniversario de la proclamación de la II República en España se iba a diputar, a más de 1000 kilómetros de distancia de la Península, la edición centenaria de la clásica París-Roubaix, la de 1996. Ese 14 de abril, 184 valientes optaron por tomar la salida en la carrera más dura que existe, hablando de pruebas de un sólo día.
 
En la etapa se fueron sucediendo los habituales ataques que tienen lugar en los primeros kilómetros, mucho antes de comenzar las verdaderas dificultades sobre el adoquín. Se fueron formando varios grupos, alguno de ellos con gente de la categoría de Museew, Peeters o Zabel. Pero llegaron todos los ciclistas agrupados, casi un centenar de ellos, al mítico bosque de Arenberg. Unos pocos kilómetros más adelante, se caía uno de los grandes favoritos a la victoria final, Olaf Ludwig, y se formaba un grupo delantero de 20 unidades. En ese grupo iba nada menos que gente del nivel de Baldato, Hincapie, Ekimov, Zanini y nada menos que 5 Mapei; Ballerini, Bortolami, Leysen, Museeuw y Tafí.
 
Entre los sectores 11 y 12, el tristemente fallecido seleccionador italiano, Ballerini, pinchó nada menos que en tres ocasiones, perdiendo contacto con el grupo y con ello cualquier opción al triunfo, a pesar de que en los dos primeros pinchazos reenganchó con el grupo, con el tercero ya no pudo hacerlo.

La mala suerte de Ballerini quiso que uno de esos pinchazos se produjeran justo cuando sus compañeros de equipo se ponían al frente del grupo, para abrir una pequeña brecha y conseguir escaparse. Aún así, no iba a ser todo tan fácil para el conjunto Mapei. Johan Museew sufría un pinchazo en el tramo 10 de adoquín (los tramos se numeran en orden decreciente), a unos 70 kilómetros para llegar a meta. Por fortuna para los 3 Mapei cabeceros (Museew, Tafi y Bortolami), el grupo perseguidor viajaba aproximadamente a un minuto de diferencia, y entre ellos se encontraba un Ballerini que no estaba realizando el menor esfuerzo por contactar con sus compañeros de equipo. Para los 3 primeros corredores, se trataba lo que faltaba de etapa de una contra reloj por equipos en los 60 kilómetros que quedaban.
 
Por detrás, en el grupo, a unos 40 de meta, sufría un percance Tchmil, mientras que Zanini y Ballerini se ponían de acuerdo y comenzaban a relevarse para alcanzar al grupo delantero, hasta que en el kilómetro 235 el coche del Mapei bajó hasta el italiano, para pedirle que no entrase al relevo y pusiera en peligro el triunfo de sus compañeros, puesto que se habían llegado a poner a menos de un minuto de la cabeza.
 
A tan sólo 8 kilómetros de meta Museew volvió a pinchar la rueda, y sorprendentemente sus compañeros de fuga le esperaron. El triunfo de ese grupo no corría peligro, por eso le esperaron. También el director del equipo, Lefevre, ya había decidido unos kilómetros antes el orden por el que entrarían en meta, y se lo había comunicado a sus corredores.
 
Los corredores llegaron al Velódromo de Roubaix y se dieron una vuelta de honor al mismo, antes de cruzar la línea de meta encabezados por Museew, el ganador final, seguido de Bartolami y Tafi, respectivamente. Habían cubierto el recorrido en un tiempo total de 6 horas y 5 minutos exactos, y en ese tiempo habían entrado en la leyenda, con un triplete histórico.
 
Pero todavía podían hacer más grande la leyenda del equipo, pues Ballerini peleaba por ser 4º de la etapa. Finalmente no pudo ser y finalizó 5º en el sprint con Zanini (llegaron a 2´38´´). Un sprint muy feo por parte de Ballerini, ya que intentó cerrar y metió el codo a Zanini, siendo consciente que era inferior al corredor del Gewiss.

El equipo Mapei es el mejor equipo de la historia en el calendario de primavera, y no lo demostró solo en esta ocasión, sino que también lo demostraría, por ejemplo, tan sólo dos años después, en 1998, y sobre el mismo escenario.


Saludos a todos!!

martes, 1 de noviembre de 2011

Indurain sufre en Oropa

El Giro d´Italia del año 93 estaba finalizando. El 12 de Junio se iba a disputar su 20ª y penúltima etapa, la última de competición real, con final en el Santuario de Oropa. El día anterior se había disputado la larguísima cronoescalada a Sestriere, que había dejado la general con un inquietante Ugrumov a poco más de un minuto y medio del líder, Miguel Indurain. Esa última etapa real, iba a terminar con la subida al Santuario de Oropa, la cual constaba de 10 kms al 7´1% que incluía zonas de gran pendiente alternadas por falsos llanos. Es decir, que no era una subida que le favoreciese a Miguel.

Delante del grupo del líder, al comenzar esa última subida, marchaba una fuga formada por Ghirotto, Giovannetti, Madouas y Rondón, la cual se jugaría la victoria de etapa con victoria final para el primero de estos, y llegando por detrás los miembros del equipo Mecair, que reventaron la carrera desde abajo.
 
Tras una primera aceleración de Bottaro, fue Moreno Argentin quien se puso a trabajar, para dejar el pelotón reducido a tan sólo el propio Argentin y Ugrumov (Mecair), Indurain (Banesto), Chiappucci y Roche (Carrera) y Tonkov (Lampre). El resto había sido eliminado de la carrera. Incluido Lelli, que se jugaba ser tercero final, puesto con el que peleaba Chiappucci, que quedó eliminado de toda posibilidad de lucha.

A 6 kilómetros para la meta, cuando circulaban por las rampas más duras, el letón Ugrumov lanzó un primer ataque. Indurain salió directo a pegarse a su rueda. El letón estaba crecido y lanzó un segundo ataque, al que Miguel tuvo que hacer un esfuerzo extra y volcarse sobre el manillar para no permitir que el letón se le escapase. Incluso llegó a ponerse en paralelo con el letón para intentar hacerle creer que era invulnerable sus intentos. Pero Ugrumov no tuvo dudas. Un tercer ataque e Indurain no tuvo respuesta posible.

Ugrumov, el veterano de 32 años en el que nadie creía, tenía entregado a Indurain. Faltaban tan sólo 5 kilómetros y el Gigante de Villaba era sobrepasado por el tercero de la general, Chiappucci, y también por Argentin y Roche. Podía sonar la campanada. Pero con mucha sangre fría Indurain sacó la calculadora, ya que sabía que el letón debía remontar nada menos que 1´34" y que a sólo 5 a meta no podría hacerlo, salvo que Miguel sufriese una pájara brutal. Por lo que tranquilamente cogió su mejor ritmo, e incluso permitió a Tonkov cogerle, y de esta forma evitar perder in extremis el perder el Giro.

Como ya se ha dicho, los 4 de la fuga conseguían la victoria de etapa, encabezados por Massimo Ghirotto. Tras ellos, llegaba el letón Ugrumov, a 1´52", siendo 5º en la etapa, seguido por Roche a 1´56", Argentin a 2´01". El tercero de la general, Chiappucci llegaba a 2´22". Tonkov quien había ido los últimos kilómetros con Indurain, llegaba a 2´25" adelantando por tan solo 3 segundos a Indurain quien llegaba a 2´28" del ganador.

Más atrás llegó Lelli, el cual había perdido su duelo por el cajón del pódium con el Diablo al llegar con más de medio minuto de retraso con respecto a él. Ugrumov había tenido al campeón y líder Indurain contra las cuerdas, pero éste supo sufrir y consiguió mantenerse en pie en el último asalto, el más importante de todos. El campeón ganaría aquel Giro por tan solo 58 segundos. De esta forma Miguel defendía con victoria el título conseguido el año anterior, con la victoria más sufrida (en diferencia de tiempo) de todas las que consiguió en su trayectoria en las grandes vueltas.

Tras ese Giro, no volvieron a significar amenaza ninguna por la general ni Chiappucci, ni el gran campeón Bugno y el otro campeón de la carrera, Chioccioli, pero significó la aparición del famoso Gewiss de Bombini, del que tanto se hablaría en los 3 siguientes años, y en él haría su explosión al año siguiente un soviético rubio, de 23 años, que ese año había terminado en el puesto 90 de la general de la carrera, a casi 2 horas y media del navarro. Ese joven soviético no era otro que Evgeni Berzin.


Saludos a todos!!