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viernes, 17 de julio de 2015

Fabio Casartelli: una historia incompleta

Fabio Casartelli, campeón olímpico en Barcelona '92Fabio Casartelli se convirtió en el último ganador de la prueba el línea de ciclismo en unos Juegos Olímpicos antes de que pudieran participar los corredores profesionales en los mismos. Sin embargo su nombre va acompañado al trágico suceso que le ocurrió el 18 de julio de 1995. Aquel día el prometedor corredor italiano se convirtió en la tercera víctima en carrera que se cobraba el Tour de Francia.

Infancia y primeros años como amateur

Fabio Casartelli nacía un 16 de agosto de 1970, en la localidad italiana de Como, en la región de Lombardía. Siendo apenas un crío, con 9 años, iba a ver como su padre le metía su afición por el ciclismo en el cuerpo y poco a poco se iba a ir involucrando en ese mundo.

Tal fue el gusto que le cogió al mundo de las dos ruedas que en su juventud, a comienzos de los años 90, Casartelli llegó a ser considerado como uno de los corredores a los que se les intuía un futuro más prometedor en su país dentro del campo amateur. Otros nombres a destacar serían el de Davide Rebellin o el de Marco Pantani.

Y no era para menos esa consideración de gran promesa, pues desde 1990 consiguió numerosas victorias de bastante consideración. En ese año se hizo con la victoria en el Trofeo Sironi. Para la temporada siguiente, Fabio iba a multiplicar su palmarés, alzando los brazos hasta en cinco ocasiones: Montecarlo-Alassio, Gemeli Meda, Copa Casale, Gran Premio Comunità di Capodarco y en el Trofeo BT Cesab. Pero sin duda su año fue 1992, año que los ciclistas amateurs debían de tener marcado en el calendario, pues se celebraban olimpiadas -hasta esa edición, sólo podían participar ciclistas no profesionales en los Juegos Olímpicos-. Ese año consiguió vencer en el Trofeo ZSSDI, Montecarlo-Alassio, Gran Premio Diano Marina, Coppa Cicogna y el Trofeo Minard.

Fabio Casartelli había esgrimido poderosas razones para ser tenido muy en cuenta en la salida de cada carrera que disputaba, y por ello y como consecuencia del palmarés que se habría labrado fue seleccionado por su país para representarlo en los Juegos Olímpicos de Barcelona ´92. Los otros dos componentes del equipo italiano serían Mirco Gualdi y el citado anteriormente Davide Rebellin.

Oro en los JJOO de Barcelona ´92

La prueba ciclista de las Olimpiadas tendría lugar en la fecha del 2 de agosto de 1992, y para su disputa se había diseñado un circuito de 16 kilómetros por los alrededores de Sant Sadurní d'Anoia al que los ciclistas habría de dar 12 vueltas. La distancia total que tendrían que recorrer sería de 194 kilómetros.

Aquel segundo día de agosto tomaron la salida un total de 154 corredores, que debido al intenso calor que hacía ese día en la ciudad, hizo que estos se tomasen las primeras vueltas con una cierta calma. Pero los corredores poco a poco fueron entonándose y en la novena vuelta se formó una fuga de nueve corredores que acabó siendo la definitiva de la jornada.

Fabio Casartelli en Barcelona '92Esos nueve corredores se mantuvieron en buena sintonía en cabeza de carrera hasta que en la última vuelta de la prueba se quedaron en cabeza únicamente tres corredores; el holandés Erik Dekkers, el italiano Fabio Casartelli y el letón Dainis Ozols. Estos tres corredores serían los que se repartirían las medallas en esta dura jornada.

Después de más de 4 horas y 35 minutos, en los últimos compases de la carrera el corredor italiano se mostró mucho más hábil y rápido en los últimos metros de la prueba. Incluso llegó a picar tiempo al holandés Dekker en meta, que sería plata. El letón se alzó con el bronce, sin poder aspirar a nada más viendo la superioridad de sus contrincantes por el triunfo final. Poco más de medio minuto más tarde llegaba el pelotón a meta, encabezado por el alemán Erik Zabel, quien repetiría posición doce años más tarde. Solo 84 corredores consiguieron acabar la prueba ese día, debido al calor y al fuerte ritmo que impuso el pelotón y el grupo de escapados en las últimas vueltas.
En Barcelona ´92 Casartelli iba a lograr su mayor éxito deportivo
En Barcelona ´92 Casartelli iba a lograr su mayor éxito al proclamarse campeón olímpico de fondo en carretera, y se iba a convertir de esta brillante forma en el quinto corredor italiano que conseguía el oro olímpico en la prueba de ruta. Anteriormente a él lo habían conseguido Attilio Pavesi en Los Ángeles ´32, Ercole Baldini en Melbourne ´56, Mario Zanin en Tokio ´64 y por último Pierfranco Vianelli en México ´68. Posteriormente a Fabio, siendo ya profesionales los competidores de la disciplina olímpica, fue el corredor de Livorno, Paolo Bettini, quien se hizo con el triunfo, siendo el último italiano que hasta la fecha ha conseguido el oro olímpico en ruta. Lo consiguió en la cita de Atenas 2004.

Paso a profesionales

Tras ese gran éxito siendo aún amateur, en 1993 dio el salto al profesionalismo, fichando por el equipo Ceramiche Ariostea, en donde podría aprender de su compatriota, el gran Moreno Argentin. El otro hombre fuerte del conjunto italiano aquel año iba a ser un sorprendente Bjarne Riis, antiguo gregario de Laurent Fignon.

En ese su primer año, a pesar de los problemas que estaba sufriendo para adaptarse al profesionalismo, consiguió hacerse con una etapa en la Settimana Ciclista Bergamasca, además de acabar en segundo lugar en varias etapas de la Vuelta a Suiza. También participó por primera vez en el Giro de Italia, en donde acabó en la posición 107ª de la clasificación general.

Para la temporada 1994 fichó por el equipo ZG-Mobili Bottecchia, en donde en teoría tendría más libertad para lucirse que en el Ariostea. Sin embargo una tendinitis le impidió rendir a su mejor nivel durante la temporada. A pesar de esa tendinitis, fue seleccionado por su equipo para participar tanto en el Giro como en el Tour de Francia. Sin embargo no tuvo mucha suerte en su primera participación en la carrera francesa y terminó abandonando la carrera en la séptima etapa. En el Giro también abandonó. Terminó la temporada pasando por el quirófano, para corregir sus problemas con las lesiones.

1995 iba a suponer su tercera temporada como profesional, y en ella debía dar el salto de calidad definitivo que se esperaba de él. Para ello optó nuevamente por cambiar de equipo, enrolándose en las filas del conjunto estadounidense Motorola. Allí compartiría colores con su amigo Andrea Peron, quien había tenido mucha importancia en su fichaje por el conjunto norteamericano. Comos jefes de fila del equipo se encontrarían el ex-campeón del mundo Lance Armstrong y el colombiano Álvaro Mejía, que había sido el cuarto clasificado dos años atrás en el Tour.

Desde principios de temporada mostró un nivel bastante alto, siendo sexto en la Clásica de Almería y rallando a gran nivel en la Vuelta a Suiza, por lo que fue uno de los últimos corredores seleccionados para participar en el Tour con su nuevo equipo. En Francia compartiría equipo con Armstrong, su amigo Andrea Peron, Álvaro Mejía o Frankie Andreu.

Final fatídico

El 18 de julio de 1995 se iba a disputar la 15ª etapa del Tour más entretenido de la era Indurain. Era la etapa reina de ese Tour y en ella los corredores iban a llegar a Cauterets, atravesando previamente los puertos del Portet d´Aspet, Col de Menté, Col de Peyresourde, Col d´Aspin, Tourmalet y el propio Cauterets.

Fabio Casartelli en el Tour de FranciaLa primera dificultad montañosa del día sería el Portet d´Aspet, en el kilómetro 34 de la etapa. A sus rampas llegaron los corredores bastante agrupados, puesto que aún quedaban unos 170 kilómetros de etapa y era muy pronto para comenzar con los ataques. El puerto lo coronó el grueso del pelotón alrededor de las 11 y media de la mañana.

El día estaba siendo muy tranquilo, hasta que se produjo un imprevisto en el descenso de ese primer puerto del día. En una curva a izquierdas en las últimas posiciones del pelotón salió volando el corredor francés Dante Rezze por el lado derecho del grupo. Fue a caer por un pequeño barranco, aunque afortunadamente para él, sin graves consecuencias, más allá de la fractura de fémur que sufrió. Varios corredores le acompañaron en su caída, entre ellos Johan Museeuw, Giancarlo Perini, Dirk Baldinger o Fabio Casartelli. Este último, el campeón olímpico, correría mucha peor suerte que el resto de corredores accidentados.
La cabeza del corredor, sin protección, golpeó el asfalto, provocándole las fatales lesiones
Las imágenes que iba a ofrecer la moto de la carrera iban a hablar por sí solas: Fabio no llevaba ningún tipo de protección en la cabeza y tras golpear con ella en el suelo quedó tendido totalmente inconsciente en el suelo, con un reguero de sangre alrededor de su cuerpo. La atención que recibió el corredor lombardo -así como los otros corredores afectados- fue bastante rápida, siendo transalado en helicóptero en pocos minutos y de forma urgente al hospital de Tarbes, pero sus heridas y lesiones eran de gravedad extrema y hacían presagiar el peor designio posible.

En el traslado de Casartelli al hospital de Tarbes no se pudo hacer nada ante las graves lesiones y complicaciones que sufrió el corredor. Nada menos que en tres ocasiones sufrió parada cardiorespiratoria el italiano, pudiendo recuperarle los médicos en las dos primeras, pero no pudiendo hacer nada ante la tercera parada que sufrió en el traslado al hospital. Aunque aún ingresó con vida, era cuestión de minutos que se confirmase la trágica noticia. Dirección de carrera tardó varias horas en confirmar que el Tour acababa de cobrarse su tercera víctima mortal en carrera, siendo Francisco Cepeda (1935) y Tom Simpson (1967) las anteriores víctimas.

Cuando el reloj marcaba las 14:40 horas, Radio Tour interrumpía su emisión habitual para anunciar oficialmente el fallecimiento del corredor italiano Fabio Casartelli, como consecuencia de la caída que había sufrido unas horas antes en el descenso del Portet d´Aspet. El director del Tour, Jean Marie Leblanc interrumpió la emisión con la siguiente frase "Tengo que dar una noticia grave, terrible. El corredor italiano Fabio Casartelli, dorsal 114, víctima de una caída en el kilómetro 34 en el descenso del Portet d'Aspet y que había sido evacuado al hospital de Tarbes, ha muerto".

Homenajes post-mortem

El seno del pelotón se iba a encontrar hundido al día siguiente en la salida de la etapa, mostrándose especialmente abatidos sus compatriotas, sus compañeros del conjunto Motorola y sus ex compañeros. Especialmente consternado se iba a mostrar un amigo de Fabio en el pelotón italiano desde hacía muchos años, el rapado corredor del conjunto Carrera, Marco Pantani. Era 19 de julio, y la 16ª etapa había de estar marcada en los libros de ruta de los equipos como una de las más peligrosas de aquella edición, puesto que en ella se iban a unir las localidades de Tarbes y Pau, a través de 229 kilómetros en los que se iban a atravesar los puertos de Soulor, Aubisque, Marie Blanque, Soudet e Issarbe.

Pero en una decisión más que polémica, la dirección de la carrera optó por no suprimir la etapa, decidiendo neutralizarla. Los ciclistas recorrieron todos los kilómetros de la etapa en grupo, adelantándose los miembros del equipo Motorola en los sprints de cualquier categoría de la jornada. No todos los corredores del conjunto norteamericano fueron capaces de concluir la etapa, puesto que dos de ellos, Kaspars Ozers y Sean Yates se vieron forzados a abandonar con el paso de los kilómetros, debido al sufrimiento que estaban padeciendo por la muerte de su compañero.

En los últimos kilómetros de la etapa todos los miembros del equipo Motorola se adelantaron y cruzaron la línea de meta con unos metros de ventaja con respecto al pelotón, como forma de homenaje hacia su compañero. Su gran amigo, Andrea Peron, tuvo el dudoso honor de inscribir su nombre como ganador de etapa aquel día. Todos los premios de la etapa fueron donados a su esposa Anna Lisa y al hijo de la pareja, que había nacido hacía apenas unos meses.

Más emotivo, si cabe, fue el homenaje que un por entonces joven Lance Armstrong, compañero de habitación del italiano en aquel Tour, le dedicó tres días después del fallecimiento, en la 18ª etapa que tendría lugar el 21 de julio, con llegaba en Limoges. Esa etapa había estado señalada en el libro de ruta del campeón olímpico desde que supo de su participación en la Grande Bouclé. Lance, conocedor de tal circunstancia, decidió intentar la victoria ese día para honrar la memoria de su compañero. Se metió en la fuga buena de la etapa y cuando faltaban unos 15 kilómetros para llegar a meta, el corredor tejano lanzó un ataque lleno de rabia y potencia, con el que consiguió marcharse en solitario, obteniendo rápidamente una ventaja cercana al minuto que sus rivales no lograrían reducir.

Armstrong entró en el último kilómetro con la posibilidad de saborear el éxito y dedicárselo a su compañero Casartelli. En los últimos metros, antes de llegar a meta, Lance miró hacia atrás un par de veces, y cuando estuvo seguro que no le cogerían, levantó un brazo con el dedo índice señalando hacia el cielo, dedicándoselo a Fabio. Cruzó la línea de meta levantando ambos brazos y besando hacia el cielo. De esta forma Motorola le regalaba otro triunfo a Casartelli, pero este ganado en la carretera, a base de coraje, de fuerza, de clase.

Otro homenaje más es el que la dirección de carrera decidió realizarle pasando a denominar el maillot blanco de mejor joven como maillot Fabio Casartelli. Un último homenaje, más allá de recordar su figura en el décimo y el decimoquinto aniversario de su fallecimiento, tuvo lugar en 1997. Aquel año se inauguró una esquela cerca del punto donde sufrió la caída en el Portet d'Aspet para recordarle. Frente a esa esquela los corredores se detienen y guardan un minuto de silencio su honor cada vez que el recorrido de la prueba pasa por el puerto.

Clasificación Juegos Olímpicos Barcelona 1992
1- Fabio Casartelli (Italia) 4 horas 35 minutos 21 segundos
2- Erik Dekker (Holanda) a 1´´
3- Dainis Ozols (Letonia) a 3´´
4- Erik Zabel (Alemania) a 35´´
5- Lauri Aus (Estonia) m.t.
6- Andrzej Sypytkowski (Polonia) m.t.
7- Sylvain Bolay (Francia) m.t.
8- Arvis Piziks (Letonia) m.t.
9- Raido Kodanipork (Estonia) m.t.
10- Grant Rice (Australia) m.t.
...
14- Lance Armstrong (USA) m.t.
15- Ángel Edo (España) m.t.
23- Kiko García (España) m.t.


Saludos a todos!!

martes, 7 de agosto de 2012

Bettini: "Veni, vidi, vici"

En el año 47 a.C., acabada la Guerra Civil que había comenzado con el paso del Rubicón, Julio César volvió a Roma desde Egipto a través de Asia Menor, lugar en el que derrotó a Farnaces II, rey del Ponto, en la famosa Batalla de Zela. Esta campaña duró un total de 5 días, y en el desfile victorioso de dicha campaña, según nos transmite Suetonio, Julio César pronunció la siguiente frase: "veni, vidi, vici", es decir, algo así como "llegue, ví, vencí", haciendo alusión a la rapidez con la que venció en dicha campaña.

De una forma similar a Julio César durante esa Batalla de Zela puede que se mostrase el italiano Paolo Bettini de cara a los Juegos Olímpicos de Atenas, en el año 2004. Paolo había obtenido los dos últimos títulos de campeón de la prestigiosa Copa del Mundo de ciclismo e iba camino de su tercer título en la copa mundial, por lo que estaba considerado como el mejor clasicómano del pelotón del momento. Su perfil de corredor era el idóneo para la prueba en ruta que iba a tener lugar en las olimpiadas atenienses, y resultados en mano, era el favorito número 1 en las apuestas para ocupar un lugar en el Olimpo, por lo que Il Grillo, lejos de su habitual prudencia, declaró a los medios que la victoria de dicha prueba sería suya, que los demás ciclistas solo podrían pelear por la plata.

La prueba de ciclismo en ruta de los Juegos Olímpicos de Atenas iba a tener lugar el día 14 de agosto de 2004, sobre un circuito diseñado en el centro histórico de Atenas, en el que se pasaría por la Acrópolis y por el Monte Licabeto. El circuito sería muy sinuoso y quedaría finalmente constituido por 13.2 kilómetros al que habría que dar un total de 17 vueltas, haciendo un total de 224.4 kilómetros. Este circuito no sería especialmente duro en cuanto a su orografía, salvo por las 3 subidas que tendría. La primera sería la de Alexandras, que sería bastante tendida. La siguiente sería la cuesta de poco más dos kilómetros situada en Likavitos, que contaba con rampas de más del 10% de pendiente y 120 metros de desnivel, y la última, los 700 metros de subida al Acrópolis, con un desnivel próximo al 30% . Pero a la, a priori, falta de dureza del circuito había que sumar el calor y la humedad que iban a padecer los corredores durante la prueba, porque no hay que olvidar que esta se iba a disputar a mediados del mes de agosto en las proximidades al Mar Mediterráneo, y lo que eso significa.
 
En la prueba en ruta cada selección iba a poder presentar únicamente a un máximo de 5 corredores, en caso de ser una de las selecciones potentes del ranking UCI, o bien un menor número de corredores, en función de ese ranking. De esta forma España, Alemania e Italia se mostraban como las selecciones más potentes del pelotón, ya que la primera contaría con Freire, Astarloza y Valverde, corredores que se adaptaban a las condiciones del circuito, a los que había que sumar la presencia de Iván Gutiérrez e Igor González de Galdeano, para tratar de controlar la carrera. Por su parte Alemania presentaría un conjunto liderado por Erik Zabel y el anterior campeón olímpico, Jan Ullrich, y un corredor que venía en estado de gracia, Klöden, que venía de hacer segundo en el último Tour de Francia. A ellos se sumaba, en labor de gregario un siempre trabajador Jens Voigt y Michael Rich. Por último Italia, la otra selección favorita, había sacrificado todas sus opciones de victoria en favor de un único corredor, Paolo Bettini, quien sería acompañado en el equipo por Pozzato, Moreni, Nardello y Luca Paolini. Parecían los únicos equipos que podían mantener un mínimo control de la carrera, pero no se podía olvidar en la línea de favoritos a corredores siempre combativos como Vinokourov, Barbosa, Boogerd, Bo Hamburger o Van Petegem.

Nada más comenzar la prueba se produjo un primer incidente que sin duda afectó al resto de la prueba. En el tercer kilómetro se produjo una caída que afectó a alguno de los favoritos del pelotón. Los más afectados en dicha caída fueron el actual Campeón del Mundo, Igor Astarloa, que con una fuerte contusión en codo y clavícula se retiró durante esa primera vuelta y fue trasladado al hospital, Boogerd y el colombiano Pérez Arango, quienes también abandonaron en ese principio de la prueba. Otros afectados fueron Karpets, que abandonó durante la cuarta vuelta o el también español Ivan Gutiérrez, que hizo lo propio en el transcurso de la décimo tercera vuelta.
 
Esta caída dejaba a España como el país más afectado por la caída, ya que la dejaba muy mermada de cara a la prueba, porque perdía a dos de sus corredores y solo contaría a raíz del abandono de Gutiérrez con 3 corredores, dos de ellos primeros espadas, y solo un "currante", Igor González. Pero la mala suerte no cesaría con esa caída para España, y en la séptima vuelta el líder del equipo, Óscar Freire también se veía afectado por una caída, y aunque continuó durante varias vueltas más en la prueba, se vio obligado a abandonar por el dolor en la vuelta número 15, en la misma que lo haría Igor González, muy castigado por el trabajo que tuvo que realizar durante todo el día.

Con la caída de ese kilómetro 3 aún en la retina, el sueco Magnus Backstedt realizó un ataque cerca de concluir la segunda vuelta, bajo el intenso calor que golpeaba a los corredores aquel día. Fue un buen ataque, aunque precipitado, y llegó a contar con cerca de tres minutos de renta con respecto al pelotón, durante la cuarta vuelta. Pero en el pelotón había multitud de corredores inconformistas y de él saltaron Bodrogi y Virenque, que se unieron en la aventura del sueco durante el octavo giro de la prueba. Ese terceto viajó cohesionado durante dos vueltas, hasta que fueron engullidos por el pelotón. El momento de neutralización fue aprovechado por un asfixiado Backstedt para bajarse de la bicicleta y abandonar la prueba, tras haberla liderado durante 8 vueltas. Pero el calor había hecho mella en él, al igual que estaba sucediendo con muchos otros integrantes del pelotón, que ya habían abandonado, o lo harían en las próximas vueltas, presas del calor y agotados por la acción de este.
 
A partir de ese momento, casi a cada salto que se vivió en el pelotón reaccionó el mermadísimo conjunto español, bien con Igor González, o respondiendo Valverde en primera persona, lo que sin duda le perjudicó al final de la prueba. Se formó pocos instantes después una fuga en la que estarían incluidos McEwen y Unai Etxebarría, conformada por seis corredores, pero que el pelotón no permitió que adquiriese gran distancia y finalmente fue neutralizada
 
A partir de ese momento se sucedieron muchas miradas en el pelotón, ningún equipo quería asumir el control total de la carrera, para preservar las pocas fuerzas que quedasen, en favor de sus propios intereses. Pero la incertidumbre no duró muchas vueltas. Pronto llegó el primer ataque, en la penúltima de las 17 vueltas. Un único ataque, el del gran favorito Paolo Bettini, a quien secundó el portugués Sergio Paulinho, quien había ido a las olimpiadas a disputar la contrarreloj y a trabajar para Barbosa, pero la retirada de este le dio plena libertad. Ambos formaron un dueto muy interesante que se distanció de un pelotón en el que no se ponían de acuerdo los equipos para tirar en busca de ambos corredores cabeza de carrera.

La carrera se le estaba escapando en el pelotón, ya que al comenzar la última vuelta el dueto cabecero contaba con casi un minuto de renta con respecto al pelotón. Axel Merckx, el hijo del mítico Caníbal se dio cuenta de la situación y saltó del pelotón para tratar de dar caza a los fugados. Pero ya era tarde. El oro y la plata tenían dueño y solo faltaba por dilucidar si sería Bettini o sería Paulinho quien alcanzase toda la gloria olímpica.

Ambos se plantaron en solitario en la el último kilómetro, luchando por el oro, con tiempo de sobra para vigilarse. Bettini se había puesto como obligación a sí mismo el tener que obtener el metal dorado, mientras que Paulinho se había encontrado en esa situación de carrera de una forma casual, siendo un peor sprinter que su rival. En esa situación no hubo color en el sprint. Paulinho entró en cabeza en la última curva y lanzó desde muy lejos el sprint, algo que no inquietó a uno de los mejores finalizadores del mundo. Bettini se limitó a cogerle la rueda y antes de 100 metros de meta ya había rebasado al corredor portugués, quien se sentó inmediatamente en su sillín, asumiendo su derrota y contemplando la figura del nuevo campeón olímpico, quien besaba una cadena que llevaba colgada al cuello y se señalaba al pecho, como haciendo alusión a la famosa frase de su compatriota Julio César, "veni, vidi, vici". El oro era de Bettini.
 
Un segundo más tarde, y derrotado en el sprint, cruzaría la meta Paulinho, cabizbajo y santiguándose, quien se alzaría con la plata olímpica. Un olvidado por las cámaras Axel Merckx, llegaría en tercera posición, 8 segundos después de Bettini, y se alzaría con el bronce. Axel conseguía de esta forma algo que jamás pudo conseguir su padre, un metal olímpico. Se completaba así el nuevo pódium olímpico, formado por Bettini, Paulinho y Merckx.
 
El sprint del grupo sería vencido por el alemán Erik Zabel, por delante del esloveno Hauptman y el luxemburgués Kim Kirchen. Un Erik que se lamentaba de su mala suerte, ya que había sido el más fuerte del grupo en el sprint y había dejado escapar su gloria olímpica por no poder controlar la carrera en las últimas vueltas, igual que le había sucedido 12 años antes, en las olimpiadas de Barcelona 92, donde también finalizó en cuarta posición, quedándose a un paso del metal.

Clasificacion Ciclismo en Ruta. Atenas 2004
1- Paolo Bettini (ITA) 5:41:44
2- Sergio Paulinho (POR) 5:41:45
3- Axel Merckx (BEL) 5:41:52
4- Erik Zabel (ALE) 5:41:56
5- Andrej Hauptman (SLO) 5:41:56
6- Kim Kirchen (LUX) 5:41:56
7- Roger Hammond (GBR) 5:41:56
8- Frank Hoj (DEN) 5:41:56
9- Kurt-Asle Aversen (NOR) 5:41:56
10- Alexandr Kolobnev (RUS)5:41:56
...
47- Alejandro Valverde (ESP) 5:44:13
      Óscar Freire (ESP) retirado
       Igor González de Galdeano (ESP) retirado
       José Iván Gutiérrez (ESP) retirado
       Igor Astarloza (ESP) retirado


Saludos a todos!!

martes, 31 de julio de 2012

Ullrich alcanza la gloría olímpica

La temporada 2000 de ciclismo estaba a punto de terminar y lo iba a hacer por todo lo alto, con la disputa de los Juegos Olímpicos de Sydney, durante el mes de septiembre. La prueba en ruta iba a presentarse tras una temporada muy cargada para el pelotón, pero aún así ninguno de los grandes capos quiso perderse la cita olímpica, en busca de una gloria que solo se alcanza cada 4 años.

El circuito elaborado por los australianos para la prueba en ruta de ciclismo en las olimpiadas se encontraría en las afueras de Sydney. Los corredores deberían dar un total de 14 vueltas a los 17.1 kilómetros que diseñaría la organización, para completar un total de 239.4 kilómetros de los que constaría la prueba, que tendría lugar el 27 de septiembre.
 
La primera dificultad del circuito se encontraba nada más atravesar Centennial Park, sobre el kilómetro 5, donde subirían un pequeño repecho de unos 500 metros, de no gran dificultad. La siguiente dificultad estaría en Bronte Beach, con un repecho de poco más de un kilómetro que tendría un 6% de desnivel. Una vez superado el repecho de Bronte Beach se llegaba a la zona de Queen´s Park, ya dentro de la zona de árboles en la que se encontraba la zona de meta. Esta zona era un terreno abrupto, con constante sube-baja que iba a dificultar una posible labor de control de las selecciones nacionales. El circuito finalizaría en un ligero terreno favorable, con una cierta pendiente descendiente, que podría provocar que la carrera se lanzase en los últimos kilómetros de cada vuelta.

La prueba contaría ese día con una participación de lujo. El equipo francés presentaría a Laurent Jalabert, Virenque, o Moreau. El equipo de Estados Unidos contaría con el bicampeón del Tour, Lance Armstrong, y con su gregario de lujo en ambos Tours, George Hincapié. Italia presentaría también un gran cartel, aunque no tenía un líder fijo y tenía un amplio elenco de candidatos, sus corredores serían Bettini, Di Luca, Casagrande, y quien sería su teórico líder, Bartoli. El equipo alemán presentaría dos bazas, como serían Ullrich y Zabel, secundados por dos grandes gregarios, Klöden y Voigt. El equipo suizo también presentaría grandes nombres en la línea de salida, pero sin estar conjuntados, Zülle, Camenzind y Dufaux. Otros nombres, aunque estos de forma individual y sin tener un equipo a sus espaldas serían el ruso Tonkov, el colombiano Botero, el sueco Magnus Bäckstedt o el ucraniano Gonchar.

La representación española estaría encabezada por todo un Campeón del Mundo, Óscar Freire, que se amoldaba perfectamente al tipo de circuito que habían diseñado los australianos, ya que se preveía que hubiera un sprint de grupo, aunque ese grupo estuviese algo seleccionado por la dificultad del circuito. Alrededor de Óscar se habría diseñado un equipo para arroparle por completo durante la prueba. Por lo tanto el equipo sería completado por un hombre rápido como era Miguel Ángel Martín Perdiguero y tres corredores cuyas mayores credenciales eran las de ser unos magníficos rodadores; Juan Carlos Domínguez, Santos González y Abraham Olano, siendo el último de estos tres el capitán del equipo, ya que a sus cualidades de gran rodador sumaba su gran capacidad como vueltómano y el saber desenvolverse perfectamente también en pruebas de un día, como era el caso.
 
Confeccionar este equipo no resultó nada sencillo para España, ya que el país no se caracterizaba precisamente por contar con un gran número de rodadores que se adaptasen al perfil del circuito con ese repecho de Bronte Beach, y los pocos especialistas que tenía el país iban a encontrarse muy cansados a esas alturas de temporada, puesto que esta ya alcanzaba su fin en ese mes de septiembre.

El día 27 de septiembre comenzó lluvioso, pero que antes de que comenzase la carrera el sol ya había hecho acto de aparición, por lo que los corredores poco a poco se fueron despojando de los chubasqueros. La prueba comenzó tranquila, y en los primeros kilómetros se fueron pequeñas fugas sin ninguna importancia de cara a la victoria final. Cuando se había disputado alrededor de media prueba si se formó  una fuga peligrosa de cara a la victoria, formada de una quincena de hombres, entre los que cabe destacar al holandés Van Bon y el francés Virenque. La fuga fue cogiendo ventaja, aunque no contó con la condescendencia del pelotón. Los equipos que no tenían representación en la fuga se pusieron a tirar atrás y no consintieron que la ventaja del grupo de cabeza fuese muy grande, dejándola en torno al minuto en todo momento.

A falta de 3 vueltas para el final de la prueba la distancia entre el grupo cabecero y el pelotón se había visto reducida a apenas 34 segundos. Durante esa vuelta, al pasar por el repecho se produjo un demarraje del corredor polaco Spruch, que fue marcado de cerca por el alemán Klöden, corredores ambos que se encontraban en un grupo cabecero que contaba con apenas unos metros de ventaja con respecto al pelotón. El ataque quedó en nada, pero por detrás en el grupo se vio como el español Olano sufría por mantener el ritmo del grupo. La carrera había sido bastante dura, rodando a una media de casi 45 kilómetros por hora y el calor comenzaba a causar estragos en los corredores. El grupo de fugados ya había quedado en nada y ahora la cabeza de carrera la formaban unos 30 corredores, los más fuertes del día.

Ese grupo hizo su paso por meta algo por delante del pelotón y en las dos últimas vueltas fue abriendo un pequeño hueco con respecto al pelotón, gracias sobre todo a la intensidad de Bettini. El hueco era ya de unos 20 segundos, hasta que a mitad de esa penúltima vuelta se produjo un demarraje de Jan Ullrich, que lanzó con un ataque brutal al que ningún corredor fue capaz de responder inmediatamente. Antes de terminar la vuelta Vinokourov y Klöden a rueda del kazajo haciendo labores de gregario, también saltaron de ese grupo de hombres fuertes. Ullrich decidió que podían ser buena compañía para los últimos 20 kilómetros de la prueba y decidió levantar un poco el pie para esperarlos. Los 3 corredores se pusieron rápidamente de acuerdo, no obstante, eran compañeros de equipo en el entonces llamado Telekom y fueron abriendo hueco con respecto a sus perseguidores. En el último paso por meta el hueco que habían abierto era ya de 42 segundos con respecto a un más que fragmentado grupo perseguidor.

El pelotón pasaba aún con más retraso y en él cundía el caos. Ningún equipo podía o quería hacerse cargo de la situación. Alemania no tenía interés en preparar el sprint a Zabel, sabedores que por delante tenían a dos potentes rodadores, Italia también tenía sus opciones en el grupo delantero, y en España solo quedaba un fundido Olano y un sorprendido Freire, a quien la última vuelta le llegó antes de lo previsto. Esto último fue debido a que se le rompió el cuenta kilómetros de la bicicleta y se equivocó en las vueltas que faltaban para el final, ya que de haber sabido que esa iba a ser la última vuelta, habría permanecido en el grupo que se jugó la victoria, en el que inicialmente se había colado, con los Ullrich, Vinokourov, Bettini o Armstrong y no habría preferido guardar fuerzas buscando refugio en el pelotón.

En la última vuelta ya estaba todo decidido, solo faltaba por dilucidar el orden en el que el trío del Telekom se colgaría las medallas olímpicas. Vinokourov, sabedor de su inferioridad táctica con respecto a los dos alemanes, intentó ponerlos nerviosos en los escasos metros de descenso que había en el circuito, pero no fue suficiente para dejar atrás a sus compañeros de fuga. Los alemanes iba a salir a todos y cada uno de los ataques que hiciera el kazajo y harían de stopper de este en caso de que uno de los dos saltase en busca de la victoria. Y ese alemán que saltó en busca de la victoria fue Ullrich. Lanzó un ataque en los últimos kilómetros que no recibió respuesta y pudo de esta forma marcharse en solitario, abriendo un pequeño hueco con sus compañeros de equipo.

Ese ataque le permitió llegar en solitario a la recta de meta y dedicarse en los últimos metros de la prueba a saborear las mieles de la gloria olímpica, una gloria de la que quizás le habían impedido disfrutar 4 años atrás en Atlanta, cuando era sin duda en ese momento el hombre más fuerte del pelotón. En el sprint por la plata  Vinokourov venció en su duelo a un Klöden completamente agotado, que sería bronce olímpico. Un Vinokourov que aún no sabía que 12 años después llegaría su momento de gloria en unas olimpiadas. Se completaba así un pódium histórico, con 3 corredores del mismo equipo, el Telekom, en las 3 plazas del pódium. Jan Ullrich sumaría así a sus 26 años completar la terna Tour, Vuelta y Juegos Olímpicos, algo jamás repetido por ningún otro ciclista en la historia.

Por detrás intentaba sin éxito el belga Axel Merckx el cazar al trío cabecero, pero no tuvo éxito en su empresa y finalmente fue engullido por el grupo perseguidor en los últimos metros de la prueba. De ese grupo perseguidor, el primero en cruzar la línea de meta en el sprint fue el italiano Bartoli, seguido por Jalabert y por Hoj, que cruzaron la línea de meta a 1 minuto y 26 del nuevo campeón olímpico. El pelotón hizo su entrada pocos segundos después, 12 concretamente, siendo encabezado una vez más por el alemán Erik Zabel.

El panorama español no pudo ser más desolador prácticamente, puesto que Santos González tuvo problemas en la rodilla al comienzo de la prueba y abandonó, Juan Carlos Domínguez abandonó agotado la prueba, tras trabajar incesantemente durante todo el día y Perdiguero acabó también por los suelos, caída mediante. Solo acabaron la prueba Freire y Olano, acabando ambos en el grupo que lideró Zabel, pero sin llegar a luchar realmente por nada, una vez que ninguno consiguió entrar y mantenerse en la fuga buena del día, la formada a 2 vueltas del final.

Clasificación Ciclismo en Ruta. Sydney 2000
1- Jan Ullrich (ALE) 5:29:08
2- Alexandre Vinokourov (KAZ) 5:29:17
3- Andreas Klöden (ALE) 5:29:20
4- Michele Bartoli (ITA) 5:30:34
5- Laurent Jalabert (FRA) 5:30:34
6- Frank Hoj (DEN) 5:30:34
7- Piotr Wadecki (POL) 5:30:34
8- George Hincapie (USA) 5:30:34
9- Paolo Bettini (ITA) 5:30:34
10- Dmitry Konyshev (RUS) 5:30:34

17- Óscar Freire (ESP) 5:30:46
60- Abraham Olano (ESP) 5:30:46
      Santos González (ESP) retirado
      Miguel Ángel Martín Perdiguero (ESP) retirado
      Juan Carlos Domínguez (ESP) retirado

Saludos a todos!!

martes, 22 de noviembre de 2011

Roubaix 1996

El día que se celebraba el 65 aniversario de la proclamación de la II República en España se iba a diputar, a más de 1000 kilómetros de distancia de la Península, la edición centenaria de la clásica París-Roubaix, la de 1996. Ese 14 de abril, 184 valientes optaron por tomar la salida en la carrera más dura que existe, hablando de pruebas de un sólo día.
 
En la etapa se fueron sucediendo los habituales ataques que tienen lugar en los primeros kilómetros, mucho antes de comenzar las verdaderas dificultades sobre el adoquín. Se fueron formando varios grupos, alguno de ellos con gente de la categoría de Museew, Peeters o Zabel. Pero llegaron todos los ciclistas agrupados, casi un centenar de ellos, al mítico bosque de Arenberg. Unos pocos kilómetros más adelante, se caía uno de los grandes favoritos a la victoria final, Olaf Ludwig, y se formaba un grupo delantero de 20 unidades. En ese grupo iba nada menos que gente del nivel de Baldato, Hincapie, Ekimov, Zanini y nada menos que 5 Mapei; Ballerini, Bortolami, Leysen, Museeuw y Tafí.
 
Entre los sectores 11 y 12, el tristemente fallecido seleccionador italiano, Ballerini, pinchó nada menos que en tres ocasiones, perdiendo contacto con el grupo y con ello cualquier opción al triunfo, a pesar de que en los dos primeros pinchazos reenganchó con el grupo, con el tercero ya no pudo hacerlo.

La mala suerte de Ballerini quiso que uno de esos pinchazos se produjeran justo cuando sus compañeros de equipo se ponían al frente del grupo, para abrir una pequeña brecha y conseguir escaparse. Aún así, no iba a ser todo tan fácil para el conjunto Mapei. Johan Museew sufría un pinchazo en el tramo 10 de adoquín (los tramos se numeran en orden decreciente), a unos 70 kilómetros para llegar a meta. Por fortuna para los 3 Mapei cabeceros (Museew, Tafi y Bortolami), el grupo perseguidor viajaba aproximadamente a un minuto de diferencia, y entre ellos se encontraba un Ballerini que no estaba realizando el menor esfuerzo por contactar con sus compañeros de equipo. Para los 3 primeros corredores, se trataba lo que faltaba de etapa de una contra reloj por equipos en los 60 kilómetros que quedaban.
 
Por detrás, en el grupo, a unos 40 de meta, sufría un percance Tchmil, mientras que Zanini y Ballerini se ponían de acuerdo y comenzaban a relevarse para alcanzar al grupo delantero, hasta que en el kilómetro 235 el coche del Mapei bajó hasta el italiano, para pedirle que no entrase al relevo y pusiera en peligro el triunfo de sus compañeros, puesto que se habían llegado a poner a menos de un minuto de la cabeza.
 
A tan sólo 8 kilómetros de meta Museew volvió a pinchar la rueda, y sorprendentemente sus compañeros de fuga le esperaron. El triunfo de ese grupo no corría peligro, por eso le esperaron. También el director del equipo, Lefevre, ya había decidido unos kilómetros antes el orden por el que entrarían en meta, y se lo había comunicado a sus corredores.
 
Los corredores llegaron al Velódromo de Roubaix y se dieron una vuelta de honor al mismo, antes de cruzar la línea de meta encabezados por Museew, el ganador final, seguido de Bartolami y Tafi, respectivamente. Habían cubierto el recorrido en un tiempo total de 6 horas y 5 minutos exactos, y en ese tiempo habían entrado en la leyenda, con un triplete histórico.
 
Pero todavía podían hacer más grande la leyenda del equipo, pues Ballerini peleaba por ser 4º de la etapa. Finalmente no pudo ser y finalizó 5º en el sprint con Zanini (llegaron a 2´38´´). Un sprint muy feo por parte de Ballerini, ya que intentó cerrar y metió el codo a Zanini, siendo consciente que era inferior al corredor del Gewiss.

El equipo Mapei es el mejor equipo de la historia en el calendario de primavera, y no lo demostró solo en esta ocasión, sino que también lo demostraría, por ejemplo, tan sólo dos años después, en 1998, y sobre el mismo escenario.


Saludos a todos!!