domingo, 8 de mayo de 2011

Le Grand Bornard - La Plagne 1995

Hoy vuelvo a retomar la narración de otra etapa protagonizada por Miguel Indurain. En esta ocasión se trata de la 9ª etapa del Tour de 1995, la que finalizaba en La Plagne. El día anterior la etapa había sido la de la CRI de Seraing, la cual había concluido con la victoria del navarro por tan solo 12 segundos con respecto al danés que le sucedería, Bjarne Riis, y ya más distanciados el resto de sus rivales, puesto que solo el danés fue capaz de aguantarle el pulso durante la CRI. En dicha etapa, el a priori líder del equipo español ONCE, el suizo Zülle, había perdido unos 3 minutos, lo que le situaba muy lejos en la general con respecto al líder Indurain. Esa distancia en la clasificación era la cual obligaba a atacar al suizo si quería obtener algún éxito en dicha carrera. Y eso fue precisamente lo que hizo en esta 9ª etapa, la de La Plagne.
 
Durante la disputa de esa corta etapa, de tan solo 160 km. y en vísperas de la etapa de Alpe D´Huez, se produjo un hecho insólito y muy sorprendente. En los primeros kilómetros de la etapa bajaba al coche Alex Zülle para recibir alguna indicación de su director, Manolo Saiz, junto con algún otro compañero. Hasta ahí todo normal, puesto que todavía no había pinganillos. Manolo estaría hablando con uno de sus ciclistas, al que indicó que atacase en ese momento, cuando Zülle entendió que esa orden iba dirigida a él, por lo que atacó a todavía bastante distancia de meta. Se formó un pequeño grupo que fue cogiendo bastante distancia, llegando a contar con más de 5 minutos de renta con respecto al pelotón, lo que convertía al suizo en líder virtual de la carrera.
 
Por su parte el líder navarro no se ponía nervioso y dejaba hacer al suizo, manteniendo a raya a Riis, el cual demostró el día anterior estar muy bien. Puso su equipo a controlar la distancia para que no se marchase mucho en la general antes de la última subida del día, a La Plagne.
 
Llegaron a pie de puerto los fugados con aproximadamente 4´30´´ de ventaja, la cual aumentó, ya en solitario el suizo, hasta los 4´56´´ en los primeros kilómetros de ascensión. Fue entonces cuando aceleró Indurain leventemente el ritmo del pelotón, poniendolos en fila de 1. Ese cambio de ritmo que estaba protagonizando Indurain recordaba al que realizó justo un año atrás, en Hautacam.
 
En ese momento marchaban a su rueda los Leblanc, Escartín, Rominger, Riis, Gotti... a su rueda, hasta que Vicente Aparicio pudo marcarle el ritmo a Miguel. Cuanto ya no pudo más Aparicio fue cuando cambio ese ritmo Indurain, y en menos de un kilómetro no solo había estirado completamente al pelotón de favoritos, sino que ya se había marchado por delante de todos ellos, en su particular persecución a Zülle.
 
Pocos metros más adelante cogió al ruso Tonkov, que iba con unos metros de ventaja, y sorprende la forma en la que asfixía Miguel a Tonkov, en tan solo unos 400 metros, que es lo que puede seguirle el ruso la rueda al navarro.
 
Ya era segundo de la etapa Miguel, tras Zülle, y en la persecución de ambos marchaban todos los hombres de la general, manteniendo las distancias con el suizo, y perdiendo un mundo con el navarro, que fue el único capaz de recortar tiempo al suizo.
 
Si intentais encontrar algún vídeo con la subida completa, os aviso que es imposible conseguirlo, porque las imagenes que encontareis por internet se cortan a 10 km. de meta, pero os diré que en esos 10 km. que no se muestran Miguel no hizo si no recortar tiempo a Zülle, siendo la ventaja de este (ganador) con respecto a Indurain (2º) en meta de nada más que 2 minutos, cuando en el momento en que se cortan las imágenes cuenta con una renta de más de 4 minutos. Indurain por su parte sentenció aquel día su 5º Tour, aventajando en meta a Tonkov, Gotti y Pantani en más de 2 minutos, Rominger o Chiapucci perdieron aquel Tour, dejandose más de 4 minutos, y su, a priori tras la jornada del día anterior, Riis, se dejó en meta más de 5 minutos.

Esta estapa la pongo de ejemplo a todo aquel que diga que Indurain no sabía subir, que simplemente arrasaba, que lo hacía, en las Cronos, y luego se limitaba a defenderse en la montaña.




Saludos a todos!!

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