jueves, 3 de noviembre de 2011

Agarrado al rosa del Giro

La próxima edición del Giro de Italia tendrá como final de la penúltima etapa el temido Stelvio, que se coronará después de 218 kilómetros que llevarán a los ciclistas por las cimas del Tonale, Aprica y Mortirolo, entre otras dificultades. Al día siguiente, para decidir la general si no lo está ya, crono final en Milán de 31,5 kilómetros.

Hace nada menos que 36 años, un Giro de Italia sin los grandes favoritos, Merckx y Moser, finalizaba con una etapa durisima y cuyo final sería el Stelvio. Tal y como sucederá en la próxima edición, pero sin la CRI del día siguiente. Era todo o nada aquel 26 de mayo de 1975. Aquel día se respiraba tensión en el ambiente, algo normal, teniendo en cuenta que era el último día de la carrera y no había nada decidido. Es que en la general el líder Bertoglio y Galdós están separados únicamente por 41 segundos. ¡¡Ni la clasificación por la montaña está decidida!!

Hubo calma tensa en la etapa hasta los últimos 25 kilómetros, en los que tras pasar Prato allo Stelvio comienza la larguísima subida al puerto. Es tras pasar Gomagoi, en los últimos 18 kilómetros, los más duros, cuando se produce el esperado ataque de Galdós. A Baronchelli el ataque le pilló cruzado, víctima de un pajarón final que le fuera de opción de podio, y también a Gimondi. Pero la intención de Galdós de dejar atrás a Bertoglio no la consigue llevar a buen puerto, ni siquiera deja atrás a Perletto y Panizza.
 
De esta forma se queda un cuarteto en cabeza, del que tira siempre el vitoriano, Galdós, hasta que Panizza, víctima de un problema mecánico, deja el grupo cabecero. Cuando quedan tan sólo 6 kilómetros a meta Galdós fuerza el ritmo y lo que a Perletto le cuesta abandonar el terceto.
 
Ahora ya es un mano a mano entre los dos primeros, pero es insuficiente para el líder del Kas, puesto que metro a metro el italiano parece una continuación de su bicicleta. Cinco, cuatro, tres kilómetros a meta... los kilómetros pasan rápidamente para el español, que no consigue quitarse de su rueda a la maglia rosa. Cuando llegan al último kilómetro, Galdós sabe que la carrera ya no va a ser para él, por lo que se centra en ganar la etapa. No le supone eso ningún problema, puesto que el sorprendente líder italiano cede unos metros al entrar en meta celebrando su triunfo, el que tanto esfuerzo le ha costado.

A Galdós le queda el consuelo de haber ganado la etapa reina de la prueba, de haber vencido en el mítico Stelvio, y gracias a esa victoria y los 200 puntos que obtiene por vencer en la cima, consigue igualar a su compañero Oliva en la disputa del maillot de la montaña. Pero se ha quedado en el segundo escalón del podium, a tan sólo 41 segundos de la victoria, una victoria que unas estapas antes parecía que podía ser suya. La gloría se le había escapado de las manos por un puñado de segundos.
 
Saludos a todos!!

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