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martes, 19 de junio de 2012

El malogrado Mariano Rojas

Mariano Rojas era considerado por muchos especialistas como la mayor promesa del ciclismo español de su momento, coincidiendo con el ocaso del campeón navarro Miguel Indurain. Lamentablemente un terrible accidente acabó con su vida de forma prematura y de un plumazo también con su fulgurante progresión en el ciclismo. Era Mariano Rojas, el hermano mayor de José Joaquín Rojas, quien actualmente corre en el Team Movistar de Unzué.

Mariano Rojas nació en la misma localidad que quien fuera seleccionador español de futbol, José Antonio Camacho. Nació en Cieza (Murcia), en el año 1974, el mismo año en el que conquistaba su último Tour de Francia el caníbal Eddy Merckx. Mariano, al igual que sucede con casi toda la gente que terminan siendo deportistas, siempre estuvo ligado al mundo del deporte. Desde pequeño practicó deportes como el volleyball o el futbol, hasta que se dio cuenta que su futuro no estaba ligado a ninguno de estos deportes, se dio cuenta de que su deporte era el ciclismo.
 
Una vez que se decidió por dedicarse al mundo de las dos ruedas, Ángel Guardiola fue su primer preparador, en la escuela de ciclismo de su pueblo, y vio en él a un corredor con una gran fortaleza física. Muy pronto se dio cuenta de que tenía un gran futuro y ya siendo cadete consiguió sus primeros triunfos, allá por los años 1989 o 1990. Consiguió triunfos como el del Trofeo Interclubs, un trofeo que se disputó en una localidad próxima a su localidad natal, tuvo lugar en Molina de Segura.

Al año siguiente, en 1991, por razones de edad, pasó a formar parte de la categoría de juveniles. Formó parte del equipo Creamar del Club Ciclista Molinense. Consiguió numerosas victorias ese año, aparte del campeonato regional. Pero realmente un hito de esa temporada hizo que su nombre comenzase a sonar con mucha fuerza. Ese hito fue su 8º puesto en el campeonato de España de fondo en carretera de su categoría. Ya empezaba a ser conocido en el mundo ciclista.

Con estas credenciales, Mariano dio el salto al mundo amateur. Lo hizo de la mano del equipo Gres de Nules, siendo sus directores Pérez Moya y Montoya. En ese mismo equipo, una temporada después, en 1993, fue donde cuando consiguió un gran número de victorias, llegando a los dos dígitos. Pero fue precisamente en una no victoria donde Manolo Saiz le echó el ojo al que sería su pupilo. Fue en el Circuito Montañés, en donde finalizó en tercera posición, después de cuajar una gran actuación durante la carrera. Manolo, quien era director de la ONCE, le propuso entonces el firmar por su equipo y dar el salto a profesionales. Mariano no se lo pensó mucho y antes de cumplir los 20 años, ya pertenecía al pelotón profesional.
 
En 1994 firmó por el conjunto ONCE y pasó a formar parte del pelotón profesional. Durante ese año realizó buenas actuaciones individuales, como en la Vuelta a Murcia, vuelta en la que siempre que participó terminó entre los 10 primeros puestos de la clasificación general, o en el Campeonato de España, en donde en aquella su primera participación finalizó en el puesto 25.
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1994 había sido el año de toma de contacto con el profesionalismo, teniendo solo 20 años, y lo había pasado con una gran nota. Pero aunque 1994 había sido notable, su actuación podía mejorarse, y eso iba a suceder en 1995, en que alcanzaría el sobresaliente. En esa su segunda temporada como profesional, participaría por primera y única vez en el Tour de Francia, siendo el más joven de todos los participantes en la grande boucle. Habían acordado su director y él que acudiese a la carrera y se retirase después de la 10ª etapa. Querían conocer como era la mejor carrera del mundo con los mejores corredores del mundo.
 
Ese año la participación del equipo en la carrera fue excelente, con una 2ª posición final de Zülle, una 4ª de Jalabert y una 6ª de Melchor Mauri. Y la participación de Mariano no iba a ir a la zaga con la de sus compañeros, estando en todo momento situado en los 10 primeros lugares de la general, lo que hizo cambiar de idea a su director, decidiendo mantenerle en la carrera.
 
Aguantó en carrera, en contra de lo acordado antes de comenzar el Tour, hasta la etapa en la que se subía el Tourmalet. Fue precisamente en una de las laderas de esa mítica montaña donde vivió sus últimos momentos en esa carrera, ya que sufrió una caída en la que se rompió la clavícula y se vio obligado a abandonar la carrera. No terminó su participación en el Tour, pero fue reconocida su labor con el premio al mejor deportista murciando de 1995.

Para el año 1996 ya estuvo recuperado totalmente de su lesión de clavícula y comenzó el año tal y como terminó el año anterior, acumulando puestos de honor en las clasificaciones generales de Mallorca o París-Niza. Entre puestos de honor acudió a disputar la entonces aún llamada Dauphiné Libere. Allí una caída le hizo frenar la progresión que estaba llevando ese año. Se recuperó de la caída e iba a acudir a los Campeonatos de España, que ese año iban a disputarse en Sabiñánigo. Para llegar hasta allí se desplazaría el viernes 21 de junio en su vehículo, un Renault 21.
 
Esta sería la última vez que se viera a Mariano con vida, puesto que mientras iba conduciendo su coche se salió en una curva, teniendo un accidente muy grave. Su coche quedó completamente destrozado, como muestran las imágenes de la prensa, y Mariano quedó en una situación muy grave. Dos días más tarde moría mientras se encontraba ingresado en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, con motivo de una insuficiencia respiratoria.

El día 12 de ese mismo mes había cumplido los 22 años. Era prácticamente un crío y sus ilusiones y las de la España ciclista se quedaban en una maldita curva de una carretera de Murcia, cerca de Archena. La gran promesa del ciclismo español había alcanzado su final de una forma muy trágica, siendo además en un momento crítico para el ciclismo español, ya que ese sería el año de la no victoria de Indurain en París, y con su retirada dejaría un hueco enorme que podría haber sido rellenado, en parte, por Mariano Rojas, y que no pudo ser llenado hasta la aparición de Alberto Contador.

Justo en esta semana, que comenzó con el fallecimiento del joven aficionado al ciclismo de 15 años, Alberto Rueda (el día 17 por la mañana), se cumplirán 16 años del terrible accidente que acabó con la vida de Mariano Rojas. Pero también se cumplen 13 años de la muerte de otra gran promesa española, Manolo Sanroma, quien falleció trágicamente en un accidente durante la disputa de la 2ª etapa de la Volta Catalunya, un 19 de junio de 1999. Dos grandes promesas del mundo del ciclismo que debido a lo prematuro de su fallecimiento prácticamente han sido olvidadas, aún a pesar de las grandes actuaciones que tuvieron durante su corta, pero intensa, carrera deportiva.
Saludos a todos!!

sábado, 14 de mayo de 2011

Mariano Rojas

Hoy en el blog no os voy a hablar de ninguna etapa mítica, ni del Tour, ni del Giro, ni de la Vuelta, ni de ningún monumento. Hoy os voy a hablar de la que muchos especialistas han dicho que era la mayor promesa del ciclismo español tras Miguel Indurain, coincidiendo justo en el ocaso del campeón navarro. Digo que era, porque lamentablemente un terrible accidente acabó con su vida y con su progresión en el ciclismo. Os voy a hablar del hermano de José Joaquín Rojas, que corre en el Team Movistar de Unzué.
 
Mariano Rojas nació en la misma localidad que Camacho, en Cieza, Murcia, allá por el año 1974, el del último Tour del caníbal Merckx. Como casi todos los que terminan siendo deportistas, siempre estuvo ligado al mundo del deporte, practicando desde muy pequeño deportes como el voley o el futbol, hasta que finalmente se dio cuenta que su deporte era el de las dos ruedas.
 
Ángel Guardiola fue su primer preparador, en la escuela de ciclismo de su pueblo, y vio en él a un corredor con una gran fortaleza física.
Muy pronto se dio cuenta de que tenía un gran futuro y desde la categoría de cadete consiguió sus primeros triunfos, allá por 1989 o 1990, como el Trofeo Interclubs que se disputó en una localidad próxima a la suya, Molina de Segura.
 
Al año siguiente, por razones de edad, pasó a juveniles. Formó parte del equipo Creamar del Club Ciclista Molinense. Consiguió numerosas victorias ese año, aparte del campeonato regional. Pero realmente un hito de esa temporada hizo que su nombre comenzase a sonar con mucha fuerza. Ese hito fue su 8º puesto en el campeonato de España de fondo en carretera.
 
Con nada más y nada menos que estas credenciales, Mariano dio el salto al ciclismo amateur. Lo hizo en el equipo Gres de Nules, siendo sus directores Pérez Moya y Montoya. Fue estando en este equipo, en 1993, cuando consiguió un gran número de victorias, más de una decena. Pero fue precisamente en una no victoria donde le echó el ojo Manolo Saiz. Fue en el Circuito Montañés, en donde finalizó en tercera posición. Manolo, quien era director de la ONCE, le propuso entonces el firmar por su equipo y dar el salto a profesionales. Mariano no se lo pensó mucho y antes de cumplir 20 años, ya pertenecía al pelotón profesional.
 
Fue al año siguiente por lo tanto, en 1994, cuando pasó a formar parte del pelotón profesional. Hizo buenas actuaciones, como en la Vuelta a Murcia, donde siempre que participó terminó entre los 10 primeros, o en el Campeonato de España, donde concluyó en la posición 25. Este fue un primer año de contacto con el profesionalismo, con tan solo 20 años, y lo había pasado con nota. Pero sin duda alguna su gran año fue el siguiente, 1995.

Fue en ese 1995 cuando participaría por primera, y única vez, en el Tour de Francia. Era el ciclista más joven de los participantes de la ronda gala. La idea inicial de su director en la ONCE, Manolo Saiz, era que tan solo solo participase en las 10 primeras etapas, para que tuviese contacto de verdad con el nivel más alto del ciclismo. No hay que olvidar que ese año la ONCE fue con diferencia el equipo más potente del Tour, con Zülle 2º, Jalabert 4º y Mauri 6º en la general final. Pero Manolo tuvo que cambiar de opinión, puesto que las ganas y arrojo, sumado a la fuerza de Rojas, le obligaron a cambiar esa opinión inicial y le dejase seguir adelante.
 
Se encontraba colocado entre los 10 primeros de la general del Tour cuando llegaron a la etapa en que se subía el Tourmalet, y fue precisamente en una de sus laderas en el descenso donde se acabó el sueño de Rojas en ese Tour. Se cayó y se rompió la clavícula, por lo que tuvo que abandonar la carrera. Aun a pesar de no haber terminado la carrera, fue reconocido con el premio al mejor deportista de la Región de Murcia en ese mismo año, 1995.
 
Pudo comenzar la temporada de 1996 totalmente recuperado de su lesión del año anterior, y la comenzó con varios puesto de honor en las clasificaciones finales de Mallorca o la París-Niza. Pero como si fuera un presagio de lo que sucedería un mes después, tuvo otra caída, esta vez en la Dauphine Libéré, que le hizo frenar la progresión que había mantenido durante todo ese inicio de temporada.
 
Una vez recuperado de esta nueva lesión, un viernes 21 de junio de ese 1996, Mariano se dispuso a acudir a la disputa del Campeonato de España. Su Renault 21 se salió en una curva, teniendo un accidente muy grave. El coche quedó totalmente destrozado, dejándole a él muy grave. Dos días más tarde moría en el Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, debido a una insuficiencia respiratoria. Tenía apenas 22 años recién cumplidos (el 12 de junio), y en esa curva se acaban sus sueños, los de ese gran ciclista que prometía ser y ya estaba siendo.
 
Y se rompieron esos sueños en un momento crítico, más si cabe, para el ciclismo español, ya que ese año fue la primera no victoria de Indurain en el Tour, y había que buscarle un sucesor digno en nuestro ciclismo. Mariano Rojas, sin duda, lo habría sido, pero un maldito accidente de trafico acabó con esas ilusiones.


Saludos a todos, y pido perdón por no poner ningún vídeo suyo, pero no lo he encontrado, ni yo tampoco tengo ninguno!!